
Hace unos días nos dejamos tentar por este viaje a las tradiciones amerindias degustando deliciosos platos inspirados en las recetas indígenas y especialmente aromatizados con hierbas y jarabe de arce (maple syrup o syrop d’érable).

El almuerzo no fue en nada parecido a los tradicionales de cabañas de azúcar sino es solo por el ultra-delicioso pay de azúcar que nos hará regresar en algun momento a St-Hilaire.
Una descendiente de la tribu abenaqui que lleva un nombre católico, "Nicole", como muchos indígenas, y un nombre indígena "Colibrí" (imposible memorizar el nombre original...) nos explicó un sinnúmero de tradiciones indígenas buscando desmitificar las falsas creencias que existen sobre ellos.
Una rica experiencia para todos, especialmente para nuestra gente pequeña que nos asombró al entonar con Nicole una canción indígena que aprenden en las escuelas y campamentos vacacionales.
Aprendimos sobre las diferencias entre cantos y rituales cotidianos y los ritos sagrados dentro del bello museo donde se desarrolló la actividad.
Quedamos en regresar al comienzo del verano, cuando es la época de la Fiesta Nacional de los autóctonos (21 de junio) y se celebran los pau-uau en las distintas reservas indígenas de la provincia y del Canadá, o para la cazuela indígena durante el fin de semana de Acción de gracias.

Gracias a todos los que participaron por su entusiasmo y su buena disposición que permitieron que compartieramos juntos en el marco de estas bellas tradiciones quebequenses.
Y para los que no pudieron asistir... ¡los esperamos el año próximo!