El taller de Pablo Benítez

Interpretación, exploración y, sobre todo, "sentimiento" en el canto venezolano

Martes 22 de junio de 2004.
 
Es difícil definir con palabras la experiencia del último taller de nuestro ciclo sobre tradición musical venezolana. Es difícil porque Pablo Benitez nos fué guiando, a través de ejercicios, por el mundo de la interpretación y el canto en Venezuela, que no es otra cosa sino poesía y sentimiento puro.

Pablo nos sumergió en esa aventura que es explorar lo que sentimos a través del sonido, a través de las palabras, a través de los gestos y tratar de transmitirlo, contarlo, decirlo, compartirlo, ¡¡¡cantarlo!!!...

Fue una experiencia realmente mágica y enriquecedora. Con lágrimas de emoción recordamos cantantes como Alfredo Sadel y hasta los “sin voz”, con mucha voz cantamos; nos deleitamos disfrutando de un contrapunteo entre dos “venezolanos por adopción” que decidieron pelearse por una bella mujer y sentimos en el pecho el delicado temblor que nos deja una serenata...

Al final de la jornada, con muchas ganas de que la experiencia no se terminara, cerramos los ojos, hicimos contacto unos con los otros, y Venezuela llenita de gente bonita, con mucho amor, nos arruyó al oído y nos dió las gracias por sentirla....

Gracias, Pablo y gracias a todos los presentes

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UNAS PALABRAS DE CLAUSURA

Es con gran orgullo y satisfacción que clausuramos pues este ciclo de talleres-conferencias sobre la música venezolana en el que nuestros distinguidos músicos Militza Núñez, René Orea Sánchez y Pablo Benítez comunicaron su "savoir-faire" y nos permitieron entrar más profundamente en nuestra historia y nuestra cultura a través de diversos elementos musicales.

Les agradecemos a todos los participantes por su asistencia y en especial, a nuestros queridos músicos por su gran disponibilidad, por su espíritu solidario y por querer compartir con todos los asistentes tanto la excelencia de su formación académica como la montaña de conocimientos que lleva cada uno de ellos y que solo se adquieren por transmisión oral en el contacto directo con la música y sus tradiciones. ¡Que afortunados somos!

Y no podemos decir otra cosa sino ¡hasta la próxima!

Cordialmente,

Amitiés Québec-Venezuela

Proyecto Multicultural Le Morceau